AMANTE QUE NO PUEDE OLVIDARSE DE AMOR Y SEGUIR LA RAZÓN
AMANTE QUE NO PUEDE OLVIDARSE DE AMOR Y SEGUIR LA RAZÓN
Se rindió el corazón, cegó el sentido,
con propio aplauso, bella tiranía;
en actos libres la razón porfía
y a sacudir el yugo obedecido.Mas, ¡ay!, que en las acciones de perdido,
tal premio el alma halló, que si me guía
al olvido de Amor la razón pía,
bebo nueva memoria en el olvido.¡Oh para nuevo mal, por medio extraño,
ilustrada razón, ciego deseo,
pues viendo la verdad, sigo el engaño!Mal tendrá la razón de Amor trofeo,
si le defiendo a Amor mi propio daño,
cuando en favor de la razón peleo.
Antonio Alvares Soares, en Poesía de la Edad de Oro II (Barroco), José M. Blecua (ed.), Madrid, Castalia 1984. P. 306-307
