Catulo, 83, 3-6
Si nostri oblita taceret,
sana esset; nunc quod gannit et obloquitur,
non solum meminit, sed, quae multo acrior est res,
irata est; hoc est, uritur et coquitur.
Si, olvidada de mí, se callara, su corazón quedaría intacto; ahora que gruñe y me insulta, no sólo se acuerda de mí, sino, lo que es mucho más grave, está airada, es decir, se abrasa y arde. (Traducción de Miguel Dolç).
