Ovidio, Ars amatoria, I, 139-142.
Proximus a domina, nullo prohibente, sedeto,
iunge tuum lateri qua potes usque latus;
et bene, quod cogit, si nolis, linea iungi,
quod tibi tangenda est lege puella loci.
Siéntate al lado de tu dueña, si nadie te lo impide; acerca tu costado al suyo todo lo que puedas, sin miedo, puesto que, aunque tú no quieras, la estrechez de los asientos obliga a juntarse y por imposición del lugar has de rozar a la joven. (Traducción de V. Crsitóbal López)
